
Esa soy yo de pequeña y aunque no os lo creáis, me acuerdo perfectamente de que el vestido que llevo era rojo, tenía un bolsillo central grande y en él, un Pato Donald blanco como una aplicación del patchwork que hago ahora.
La vida entonces era una aventura, el mundo se abría enorme ante mi, la piel de mi corazón aún no tenía cicatrices(si la de mis rodillas y codos) y todos los sueños parecían posibles.
Hola Julia,
ResponderEliminarMuy guapa... aunque ya tenías cara de bicho y de estar predestinada a ser el azote de tus profesores, especialmente del de informática.
Me ha hecho mucha ilusión tu regalo. Un beso y gracias a ti por todo.
DAVID.