lunes, 23 de noviembre de 2009

El tíovivo de la vida

Cuando aún celebrábamos la alegría de la boda de mi hija, mi marido murió de repente. Ojalá pudiese expresar con palabras toda la soledad y la tristeza que se han instalado en mi vida desde entonces.

En su memoria quiero poner aquí lo que un buen amigo escribió sobre él para su blog.

Vaya como homenaje y como confesión abierta y pública de lo mucho que lo añoro.


GOODBYE TO A MOST BELOVED FRIEND

Six years ago, I met Patricio at the Navarra Agronomic Research Institute, a leading research center in the north of Spain. I was looking to learn about new hibrid artichoke varieties for our South American and Chinese fields. All related to our artichoke company. So there he was, in his late sixties but still working as a young kid. He showed me his incredible work and we became good friends.

I had the chance to travel with Patricio to China, where he helped us teaching growers how to plant artichokes. I learned during these trips that Patricio lived several years in Togo when he was younger. He worked in agricultural development in a project that he called "my son" as he started it from the ground. He loved all related to "capsicum" (peppers) and kept travelling to Burkina and Togo till recent months. His strenghts were his energy, his commitment, his humanity and his hapiness for simple things like having a glass of scotch with friends after a tough working day.

Javier and I saw Patricio for the last time few months ago in Logroño, his home town in the north of Spain. He introduced us to La Salle and their agricultural project in Burkina Faso, Clima, which Patricio called his grandson. And he was excited to help us on cashews in West Africa. Since then he kept giving us his wise advise and good directions to follow.

Patricio passed away on October 23rd. His teachings will remain in our hearts and we'll spread out his energy and love for Africa as well as we can.

lunes, 1 de junio de 2009

Una de mis aficiones



Yo siempre he sido muy de labores de artesanía, quizás porque desde la Escuela cuando éramos pequeñas nos enseñaban vainicas, punto de cruz, festón y algunas otras más. Siempre había hecho mucho punto de cruz pero a mi aire y sola. Hace un par de años decidí apuntarme a un taller que hay justo debajo de mi casa para aprender a hacer patchwork, que aunque no es exactamente lo mismo es una técnica parecida a las de las almazuelas.
Por cierto, en otra entrada os hablaré del origen y la historia del patchwork, que es muy interesante. Me la preparé para ir a dar una charla en inglés a los niños en la escuela de un pueblo cercano donde una compañera del taller trabaja como maestra. Pero ahora a lo que voy: mi afición.
La verdad que es una de las mejores cosas que he hecho, no sólo me he encontrado un entretenimiento adictivo y sumamente creativo sino que he hecho un montón de amigas estupendas, empezando por Mª Jesús, la "seño". Es una persona tan positiva, tan "estimulante", tan estupenda que somos un grupo con montones de actividades. Hemos hecho cenas y comidas, hemos hecho una colcha gigante entre todas para regalar a ASPACE, el fin de semana pasado fletamos un autobús para ir a San Juan de Luz, en Francia, donde se realiza cada dos años una macro exposición con montones de talleres y miles de telas y otros detalles que comprar. Lo pasamos muy bien todas juntas.
Ya tengo bastantes labores hechas aunque algunas las he regalado a mi cuñada, a amigas que tenían niños, a otras amigas sin más, en fin, que disfruto mucho haciéndolo y hoy quiero enseñaros una especie de alacena que a mi me gusta mucho y que he colgado en mi casa de Alberite. La foto no es buena porque la acabo de hacer con el móvil desde otra foto pero aún así espero que podáis verla y os guste. LLeva un montón de puntadas pero en cada una de ellas hay mucho amor y mucha ilusión.

domingo, 31 de mayo de 2009

Fotos


Me gustan las fotos. Hacerlas y también mirarlas. Ahora, con la máquinas digitales, es algo más frío aunque sean más perfectas. Pero claro, de mis hijos cuando eran pequeños sólo tengo copias en papel, así que muchos ratos, saco una caja inmensa donde tengo la mayoría y las miro y repaso y me doy cuenta de con qué celeridad se me ha escapado la vida: parece que ayer mis hijos eran sólo bebés y ya están solos por el mundo.
Hoy me he encontrado esta foto de un viaje a Londres, cuando mi hermano vivía allí y aquí están mis dos hijos y mi sobrino en una especie de "taza de té" de una atracción en un Parque de Atracciones enorme, cerca de Londres, que se llama Thorpe Park.
Los tres se quieren mucho. Cuando nació mi sobrino mi hija ya tenía un año y nunca pensé que me haría tanta ilusión ser tía. Yo creía que al tener hijos, lo de los sobrinos perdía "fuerza", pero no. Además es que es una persona estupenda, simpático, cariñoso, divertido, buena gente.
A mis hijos les gustó mucho Londres aunque ahora recuerden pequeñas cosas. Hay quien dice que es una tontería llevar a los niños a ver cosas cuando son pequeños porque no lo recuerdan cuando son mayores. No importa, cuanto más pequeños son, más se sorprenden de todo, más preparados sus ojos a descubrir maravillas. Cuando mi hermano se fue a vivir a Nueva York, también los llevé en uno de mis viajes y también disfrutaron un montón de todo cuanto vieron: recuerdan el Museo de Ciencias por una película en 3D que nos hizo agacharnos en dos o tres ocasiones, y recuerdan las Torres Gemelas que ya no podrían ver ahora y mi hijo aún saborea el mejor helado de vainilla de su vida que se comió en Chinatown y mi hija se enfurruña cuando recuerda que le ganó al "3 en Raya" a una gallina amaestrada en un restaurante ("Peking Duck") pero que no le dieron el premio porque dijeron que la máquina se había averiado, y la tienda de juguetes donde se rodó la película "Big", con Tom Hanks, y el Zoo del Bronx. Son recuerdos quizás un poco desvaídos pero que en su día les hicieron felices. Y a mí, también.

Mi amiga Carmen






Una de mis mejores amigas de mis tiempos de estudiante es Carmen y vive en San Sebastián, donde estudié. Compartimos primero residencia y luego piso. Más adelante se casó y la verdad es que su casa es un poco como la mía. Tiene tres hijas, ya con hijos, y la segundaes mi ahijada, aunque a las tres las quiero un montón. También a sus nietos (un poco míos). Cuando su padre estaba destinado en Viena pasé allí un verano estudiando alemán. Mi hijo es ahijado de su marido, así que más que amigos son como una rama más de mi familia.
Bueno, mi amiga es pintora y tiene unos cuadros preciosos. También da clases de pintura y entiende un horror de páginas web y bitácoras y blogs y todas estas cosas para las que yo soy tan pez. Se me olvidaba decir que sabe coser y cocinar y habla idomas y es decoradora y ha vivido en montones de países y es un poco "la mujer perfecta" pero es a la vez muy normal, como si todas esas habilidades emanasen de ella sin aspavientos y de forma natural
Pinta unas Meninas preciosas y árboles en otoño y Donosti en días nublados, con esa luz como de gris-plata tan especial. Pero si tuviera que elegir un cuadro sería el de "El baile". A ver si os gusta también a vosotros. Está ahí arriba. Algún día, se lo compraré.

jueves, 28 de mayo de 2009

Caperucita




Esta es una poesía que aprendí en la Escuela, porque en mis tiempos, a los niños no nos pasaba nada malo por memorizar cosas. Luego la recitábamos delante de nuestros compañeros, con lo cual, aprendíamos a entonar las lecturas a respetar los signos de ortografía y además, perdíamos las vergüenzas tontas de hablar en público. Yo creo que de entonces me viene a mí ser un poco payasa.
Os imaginaréis cómo llorábamos con el final.
La poesía es esta:

Caperucita encarnada

-Caperucita, la más pequeña
de mis amigas ¿en donde está?
-Al viejo bosque se fue por leña,
por leña seca para amasar.
-Caperucita, di ¿no ha venido?
¿como tan tarde no regresó?
-Tras ella todos al bosque han ido
pero ninguno se la encontró.
-Decidme, niños ¿qué es lo que os pasa?
¿Qué mala nueva llegó a la casa?
¿Porqué esos llantos?¿Por qué esos gritos?
¿Caperucita no regresó?
-Solo trajeron sus zapatitos.
-Dicen que el lobo se la comió.

Pablo Neruda



De Pablo Neruda me gusta su integridad personal, me gusta su trayectoria vital, me gusta sobre todo su maestría para domar palabras y expresar sentimientos. Me gustan sus tres casas, la de Isla Negra, la Sebastiana en Valparaíso, la Chacona en Santiago Me gusta su voz y su palabra.

Teje y desteje el amor nuestras dos pieles

Y cada vez urde algo distinto.

Látigo que azota la memoria.

Armadura que aleja la distancia.

Leve velo de seda

Que cualquier céfiro borra.

Y siempre al final

Toma la forma

de un manto de olvidado desencanto

Julieta

Taller de Informática

Este es un ejercicio del Taller de Informática para la Universidad de la Experiencia de la Universidad de La Rioja que nos ha mandado el profe para rompernos un poco la cabeza. Menos mal que es paciente y amable, además de buen mozo, guapo y JOOOOVEEEEENNNNNN

Mi casa vieja


La casa en la que nací era enorme, con una huerta inmensa, patio, abrevadero, una fuente/chorro que caía desde el río que la atravesaba, una terraza gigantesca con un dosel de parras y una cuadra con un caballo y una vaca que, a veces, paría terneros. La parte de abajo era una almazara y en toda ella viví una infancia absolutamente feliz y mágica. Olía a retama, a manzanas, al pan tierno que mi abuela amasaba en el horno de la recocina y a melocotones. Había montones de flores e innumerables árboles frutales. Justo en un hueco que había entre un guindo garrafal y una higuera de higos negros, vi una vez un gnomo de barba larga y gorrito rojo.
Ahora está deshabitada y me gustaría comprarla, pero no me la venden. Seguro que están esperando a que vuelvan las vacas gordas de la construcción y la venderán para solar, derruyéndola y enterrando entre sus escombros un trocito de mi infancia y el pedacito de corazón que dejé enterrado bajo el peral de San Cristobal.

miércoles, 27 de mayo de 2009

esa soy yo


Esa soy yo de pequeña y aunque no os lo creáis, me acuerdo perfectamente de que el vestido que llevo era rojo, tenía un bolsillo central grande y en él, un Pato Donald blanco como una aplicación del patchwork que hago ahora.
La vida entonces era una aventura, el mundo se abría enorme ante mi, la piel de mi corazón aún no tenía cicatrices(si la de mis rodillas y codos) y todos los sueños parecían posibles.

jueves, 21 de mayo de 2009

Mi primer contacto con esto de los blogs











A mis años y en estos berenjenales cibernético-virtuales....¡Quién me lo iba a decir a mí y si Trueno me viera...!